Este simple hábito mejora el aprendizaje, la memoria y la conectividad cerebral, según la neurociencia
Investigadores de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología descubrieron que escribir a mano activa patrones cerebrales más complejos y amplios que la mecanografía. En un artículo publicado en Frontiers, señalan que dichos patrones favorecen la formación de recuerdos y la adquisición de conocimientos en
