🚢 COMPRARON UN HOGAR FLOTANTE PARA RECORRER EL MUNDO Y TERMINARON VARADOS EN CAMBOYA
El MV Odyssey prometía una vida de lujo en alta mar durante años, pero la escalada del precio del combustible hundió sus planes. Más de 200 pasajeros quedaron varados en Asia, mientras la empresa enfrenta una crisis financiera y busca cómo mantener a flote el negocio.
Lo que debía ser una aventura alrededor del planeta terminó con pasajeros obligados a buscar alojamiento en tierra. El MV Odyssey, un crucero estadounidense que ofrecía convertir sus camarotes en residencias permanentes, suspendió su travesía en Camboya debido al encarecimiento del combustible.
La embarcación permanece atracada en el puerto de Sihanoukville, en el golfo de Tailandia, sin una fecha de salida confirmada públicamente por la compañía.
Según las autoridades camboyanas, a bordo viajaban 203 pasajeros, en su mayoría estadounidenses, además de 156 integrantes de la tripulación. El barco tiene capacidad para 650 pasajeros.
La travesía comenzó en octubre de 2024, en Belfast, Irlanda del Norte, con la promesa de recorrer los siete continentes y ofrecer una combinación de viajes internacionales y vida residencial en el mar.
💸 El combustible triplicó su costo y puso en jaque el proyecto
Villa Vie Residences, la empresa operadora con sede en Florida, reconoció que el aumento extraordinario de los precios del combustible colocó su modelo de negocio bajo una presión financiera insostenible.
Los gastos mensuales de combustible por camarote, que antes rondaban los mil 800 dólares, llegaron a estimaciones de entre 6 mil y 8 mil dólares en algunas zonas de Asia.
La compañía intentó contener el gasto reduciendo la velocidad del barco y prolongando las estancias en puerto, pero las medidas no bastaron para compensar el incremento de los costos.
La crisis energética está vinculada con la guerra entre Estados Unidos e Irán, que alteró el suministro internacional de petróleo. El estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio de hidrocarburos, permanece prácticamente cerrado desde el inicio del conflicto, el 28 de febrero. En octubre, el precio del crudo superó los 117 dólares por barril.
La empresa admitió que no puede continuar absorbiendo las pérdidas y consideró inviable trasladar todo el aumento de los gastos a los residentes. Por ello, anunció que evaluará alternativas de reestructuración y recapitalización durante los próximos 60 días.
Mientras busca una solución, aseguró que trabaja para coordinar el desembarque de los pasajeros y encontrarles alojamiento temporal. Sin embargo, algunos residentes cuestionaron la asistencia recibida.
Randy Cassingham, uno de los pasajeros, contó que se enteró de la cancelación de la ruta mediante un aviso publicado por un representante de la compañía en un tablero de mensajes del barco. También denunció que los pasajeros tuvieron que resolver por su cuenta cómo encontrar hoteles y trasladarse hasta ellos.
🏠 Pagaron hasta 120 mil dólares por camarotes que serían su hogar durante años
El negocio del Odyssey estaba diseñado para quienes buscaban algo más que unas vacaciones. La compañía ofrecía camarotes para vivir a bordo durante largos periodos, con pagos adicionales de mantenimiento y la posibilidad de permanecer en el barco hasta 15 años.
Las suites se promocionaban con precios iniciales cercanos a los 230 mil dólares, según la información difundida sobre el proyecto.
Carol Larson, de 69 años, llevaba 18 meses viviendo en el crucero junto con su hermana, Crystal Lavering, de 72. Larson explicó que compró su camarote por 120 mil dólares, mediante pagos a plazos, y aseguró que no se arrepentía de haber participado en la experiencia, pese a la suspensión del viaje.
Otra residente, Pamela Reckamp, de 59 años, relató que representantes de la compañía pidieron a los propietarios de camarotes ayuda para reunir un millón de dólares que permitiera al barco salir de la bahía de Ha Long, en Vietnam. Según su testimonio, durante una reunión les advirtieron que quedaban apenas cuatro días de operación si no conseguían el dinero.
Construido en 1993 y adquirido por Villa Vie Residences en 2023, el Odyssey inició su actual recorrido con una duración prevista de tres años y medio. La empresa también había contemplado una segunda travesía que concluiría en agosto de 2030.
Ahora, el futuro del proyecto depende de que la compañía consiga superar sus problemas financieros. Para los pasajeros, la crisis representa algo más que unas vacaciones interrumpidas: pone en incertidumbre una inversión que debía garantizarles un hogar en alta mar durante buena parte de sus vidas.
