Hallan restos humanos de hasta 10 mil años en cueva sumergida de Quintana Roo
De acuerdo con especialistas, hace entre ocho y 10 mil años el nivel del mar era entre 20 y 30 metros más bajo que el actual, lo que permitía que muchas de las cuevas hoy sumergidas fueran habitadas por grupos humanos que encontraban en ellas refugio dentro de un entorno dominado por praderas, arbustos y fauna de gran tamaño.
El arqueólogo Luis Alberto Martos López detalló que el hallazgo principal corresponde a un esqueleto masculino, reportado desde 2022 y recuperado a finales de 2025. Los restos fueron encontrados al fondo de un cenote, a unos 200 metros de la entrada y a ocho metros de profundidad, en una pequeña cámara oculta detrás de un espeleotema.
En el sitio también se identificó una cantidad importante de carbón, lo que sugiere la presencia de fogones. Este indicio apunta a que la cueva tuvo actividad humana constante y que incluso pudo ser utilizada como una especie de cripta funeraria natural, lo que revela posibles creencias y rituales mortuorios de estos grupos antiguos.
Los restos recuperados —aproximadamente el 40 por ciento del esqueleto— incluyen partes del cráneo, costillas, vértebras, clavículas, el omóplato derecho y fragmentos de huesos largos. Debido a su estado de conservación regular, actualmente se someten a un proceso de consolidación antes de iniciar estudios más detallados.
Durante la misma exploración también se localizó un cráneo femenino cerca de otra entrada del cenote, a menor profundidad. De acuerdo con los análisis preliminares, pertenecía a una mujer de entre 35 y 45 años de edad, que presentaba señales de mala alimentación y carecía de dientes, a pesar de conservar la mandíbula.
Los materiales fueron trasladados a la Sección de Bioarqueología de la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH, donde especialistas continuarán su análisis para reconstruir aspectos de la vida, salud y muerte de los antiguos pobladores de la región.
