LA GRAN MURALLA VERDE 🌍🌱 EL PROYECTO QUE BUSCA FRENAR AL SAHARA
La Gran Muralla Verde es una de las iniciativas ambientales más ambiciosas del mundo. Se trata de un vasto corredor de vegetación que se extiende a lo largo de unos 8 mil kilómetros, desde la costa del Atlántico hasta el mar Rojo, atravesando la franja del Sahel, una de las regiones más vulnerables a la desertificación. Su objetivo es frenar el avance del desierto, restaurar suelos degradados y mejorar las condiciones de vida de millones de personas.
Más que una simple barrera de árboles, el proyecto busca transformar territorios afectados por sequías prolongadas, pérdida de biodiversidad y erosión del suelo, problemas que durante décadas han impactado la agricultura, la seguridad alimentaria y la estabilidad social.
CÓMO NACIÓ Y QUÉ PAÍSES PARTICIPAN 🌱
La iniciativa surgió a mediados de la década de 2000, tras una profunda crisis ambiental y social en el Sahel. Sequías recurrentes, deforestación y sobreexplotación del suelo provocaron la desaparición de especies, el secado de humedales y el abandono de comunidades rurales. En 2005, líderes africanos impulsaron el proyecto, que fue adoptado oficialmente por la Unión Africana en 2007.
Actualmente participan once países, entre ellos Senegal, Mauritania, Malí, Burkina Faso, Níger, Nigeria, Chad, Sudán y Etiopía. Cada uno adapta las acciones a su realidad local, combinando reforestación, agricultura sostenible y recuperación de prácticas tradicionales que permiten retener agua y nutrientes en el suelo.
NO ES SOLO PLANTAR ÁRBOLES 🌾
Especialistas coinciden en que el éxito del proyecto depende de enfoques integrales. En varias regiones, la prioridad no ha sido sembrar árboles de forma masiva, sino fortalecer sistemas agroecológicos, proteger áreas del sobrepastoreo y promover la gestión comunitaria de la tierra. En este proceso, las mujeres han asumido un papel clave en la producción de alimentos y la regeneración del entorno.
También se han recuperado técnicas tradicionales que permiten restaurar suelos degradados, favoreciendo el regreso de la vegetación y la fauna. La experiencia ha demostrado que la simple presencia de polinizadores no basta para revertir la desertificación: sin agua, suelo fértil y participación local, los ecosistemas no se sostienen.
AVANCES, RETOS Y LO QUE VIENE 🔎
A casi dos décadas de su lanzamiento, la Gran Muralla Verde ha avanzado de forma desigual. Se estima que el proyecto ronda apenas un tercio de ejecución. Algunos países han logrado restaurar extensas zonas y generar empleos locales, mientras que otros enfrentan obstáculos como falta de financiamiento, conflictos armados e inseguridad.
Aunque se han prometido miles de millones de dólares para cumplir las metas antes de 2030, los recursos siguen siendo insuficientes frente a la magnitud del desafío. Aun así, la iniciativa continúa como un laboratorio vivo de soluciones frente al cambio climático, con planes para replicar el modelo en otras regiones del continente.
La Gran Muralla Verde no es una línea continua en el mapa, sino un mosaico de esfuerzos que avanza entre avances y límites, redefiniendo la forma en que se piensa la restauración ambiental a gran escala.
