LA ABUELA QUE PASÓ DE UNA LESIÓN A DOMINAR LEGO A LOS 85 AÑOS 🧩👵🔥
DE REHABILITACIÓN A PASIÓN INESPERADA 🖐️✨
Lo que comenzó como un ejercicio casero para recuperar la movilidad de un pulgar roto terminó convirtiéndose en un nuevo pasatiempo. A los 85 años, una mujer empezó a armar sets de LEGO como parte de su rehabilitación, luego de que su nieto le propusiera usar las piezas para trabajar la motricidad fina.
Al principio, el reto fue grande. Las limitaciones visuales y la rigidez en la mano hacían difícil seguir las instrucciones. Incluso existía la posibilidad de no recuperar por completo la flexibilidad. Sin embargo, con constancia, los movimientos comenzaron a fluir y el avance fue más rápido de lo esperado. Cada set terminado se volvió una pequeña victoria.
MILES DE PIEZAS, NUEVOS RETOS Y UN HÁBITO DIARIO 🧱💡
Con el paso de los meses, la terapia se transformó en afición. Para el tercer mes ya era capaz de completar sets de más de 3 mil piezas en pocas semanas. El Concorde marcó un punto de quiebre: un modelo exigente que demandó precisión y estabilidad, y que abrió la puerta a construcciones aún más complejas.
Desde entonces ha armado más de 15 sets distintos, entre autos, motocicletas, edificios, castillos y colecciones temáticas. Aunque la inversión económica ha sido considerable, la familia decidió conservar todas las piezas ya ensambladas. Más allá del costo, el resultado es claro: mejor movilidad, concentración renovada y un pasatiempo que le dio ritmo a sus días.
