🔭 EL GIGANTE GASEOSO CAMBIA DE FORMA: NUEVAS MEDICIONES DE JÚPITER OBLIGAN A REESCRIBIR LOS LIBROS
Durante décadas, los libros de ciencia describieron a Júpiter como un gigante perfectamente medido. Hoy, esa imagen acaba de cambiar. Un nuevo estudio internacional, basado en datos inéditos de la sonda Juno, revela que el planeta más grande del sistema solar es ligeramente más pequeño de lo estimado y está más achatado en los polos, un ajuste que obliga a replantear modelos astronómicos usados por generaciones.
El trabajo fue liderado por el Instituto Weizmann de Ciencias junto con equipos de Estados Unidos, Italia, Francia y Suiza, y representa la medición más precisa realizada hasta ahora sobre el tamaño y la forma del coloso gaseoso.
🔬 Juno y la medición más exacta del gigante
Las cifras clásicas de Júpiter provenían de apenas seis observaciones hechas hace casi 50 años por las misiones Voyager y Pioneer. Esta vez, los científicos analizaron 26 mediciones nuevas enviadas por Juno, una nave que orbita el planeta desde 2016.
El avance clave ocurrió cuando Juno pasó por detrás de Júpiter desde la perspectiva de la Tierra. En ese momento, su señal de radio atravesó la atmósfera del planeta y se curvó ligeramente. Al estudiar esa desviación, los investigadores pudieron reconstruir mapas detallados de temperatura y densidad, obteniendo una radiografía inédita del planeta.
El resultado: Júpiter tiene unos ocho kilómetros menos de diámetro en el ecuador y es cerca de 24 kilómetros más plano en los polos de lo que se pensaba. Puede parecer una diferencia mínima, pero basta para afinar los modelos de su interior y explicar mejor su gravedad, su atmósfera y su estructura profunda.
Además, por primera vez se incorporaron de forma precisa los vientos extremos del planeta, un factor que antes se subestimaba y que influye directamente en su forma.
🌪️ Qué cambia con este hallazgo
Ajustar el tamaño de Júpiter mejora la comprensión de su núcleo, sus capas internas y el comportamiento de sus ciclones polares. También ayuda a entender cómo interactúan la atmósfera y el interior del planeta, algo esencial para descifrar la evolución de los gigantes gaseosos.
Este conocimiento va más allá de Júpiter: el planeta funciona como referencia para estudiar mundos similares dentro y fuera del sistema solar. Afinar sus dimensiones permite comparar mejor otros cuerpos celestes y reconstruir cómo se formaron los planetas hace miles de millones de años.
Los investigadores señalan que Júpiter probablemente fue el primero en nacer en nuestro vecindario cósmico. Por eso, cada dato nuevo aporta pistas sobre el origen del sistema solar y, en última instancia, sobre el contexto en el que apareció la Tierra.
Las técnicas desarrolladas también se usarán en futuras misiones espaciales, lo que abre la puerta a observaciones aún más profundas del planeta y sus lunas. Por ahora, el mensaje es claro: incluso los gigantes guardan secretos, y la ciencia sigue afinando la manera en que los miramos.