Trump amenaza a Irán: “El país entero puede ser aniquilado en una sola noche, quizás mañana”
“Todo el país podría quedar destruido en una sola noche. Y esa noche podría ser mañana”, declaró Trump en rueda de prensa.
El mandatario también reveló detalles del rescate del segundo tripulante del caza F-15 derribado el 3 de abril por fuerzas iraníes. Según su relato, ambos pilotos se eyectaron en territorio iraní, lo que desencadenó una operación militar de alto riesgo. “Ordené hacer lo que fuera necesario para traer de vuelta a nuestros valientes guerreros”, afirmó, destacando que la misión implicó volar a baja altitud, bajo fuego enemigo y a plena luz del día.
Consultado sobre si aceptaría un acuerdo que no incluya la reapertura del estrecho, Trump calificó ese punto como “una prioridad muy grande”. “Podemos bombardearlos hasta el cansancio, dejarlos fuera de combate”, dijo. “Pero para cerrar el estrecho, basta con un terrorista con un camión cargado o una mina acuática”.
Además, fijó un plazo hasta las 8:00 a.m. (hora del Este) del martes. De no cumplirse, advirtió, Irán “se quedaría sin puentes ni plantas eléctricas, y retrocedería a la edad de piedra”.
Mientras tanto, la agencia estatal iraní IRNA informó que Teherán ha enviado a Washington una propuesta de 10 puntos para poner fin al conflicto. El texto rechaza un alto el fuego temporal, pero exige el fin definitivo de la guerra bajo condiciones iraníes: cese de conflictos regionales, un protocolo para el paso seguro por el estrecho de Ormuz, reconstrucción del país y levantamiento de sanciones.
Irán mantiene bloqueado casi por completo el estrecho de Ormuz —vital para el flujo de petróleo— tras la “agresión estadounidense-israelí”, y asegura que no permitirá la salida de “ni una sola gota de petróleo” por mar, lo que ha disparado los precios de los combustibles.
El domingo, Trump ya había lanzado un ultimátum con fecha límite: “Martes, 20:00 horas, hora del Este”, escribió entonces, acompañado de insultos contra los “malditos locos” de Irán, a quienes prometió “vivir en el infierno” si no abrían “el jodido estrecho”. No es la primera vez que el presidente estadounidense aplaza sus propios plazos en este conflicto.
Por su parte, Irán insiste en que el estrecho de Ormuz “jamás volverá a ser lo que era” para Washington y Tel Aviv, y afirma estar preparando un “nuevo orden” en el golfo Pérsico, sin renunciar a su programa nuclear pacífico.
