“No hay ningún riesgo para México ni para Morena”: Sheinbaum sobre entrega de exfuncionarios de Sinaloa a EU
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este lunes que la entrega a Estados Unidos de Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega, exfuncionarios del gobierno de Sinaloa, no representa una amenaza para su administración ni para su partido, Morena. “No hay ningún riesgo”, sostuvo tajantemente desde Palacio Nacional.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que ambos exservidores públicos decidieron entregarse de manera voluntaria a las autoridades estadounidenses, donde enfrentan investigaciones por presuntos vínculos con el crimen organizado. Sheinbaum rechazó de plano las versiones que hablan de un supuesto “narcogobierno” o que vinculan a Morena con actividades ilícitas.
“Fue una decisión de ellos entregarse y no hay ningún riesgo, ninguno”, subrayó la presidenta al responder sobre posibles declaraciones incriminatorias que pudieran hacer los exfuncionarios ante la justicia estadounidense.
De acuerdo con reportes oficiales, Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, cruzó a Arizona el pasado 11 de mayo y se puso a disposición de las autoridades. Por su parte, Enrique Díaz Vega, exsecretario de Finanzas estatal, fue entregado a EU desde un consulado en Europa, presuntamente en Italia o Irlanda, y trasladado a Nueva York.
Sheinbaum también desestimó los señalamientos que califican a Morena como posible organización terrorista o que sugieren un “narco-partido”. Atribuyó esas acusaciones a “las plumas del viejo régimen” y recordó el caso de Genaro García Luna, exfuncionario del gobierno de Felipe Calderón, condenado por nexos con el narcotráfico.
Consultada sobre declaraciones del presidente Donald Trump respecto a supuestos vínculos entre gobiernos mexicanos y el crimen organizado, Sheinbaum afirmó: “Cada vez que hablamos, no me lo dice a mí. Y además siempre le he dicho: no es cierto”.
La mandataria reiteró que la cooperación bilateral debe centrarse en tres ejes: reducir el consumo de drogas en Estados Unidos, frenar el tráfico de armas hacia México y combatir el lavado de dinero en territorio estadounidense. “Si Estados Unidos quiere ayudar a México, lo mejor que puede hacer es atender la prevención”, sentenció, y dejó claro que cualquier colaboración deberá respetar la soberanía nacional.
