🖼️ «ME LLEVÉ EL CUADRO POR EL MARCO, NO POR EL SOROLLA»: LA INSÓLITA HISTORIA DE UN VALIOSO TESORO ENCONTRADO EN LA CALLE
Un murciano de 57 años encontró en una calle de Sevilla un cuadro de Joaquín Sorolla valorado hasta en 150 mil euros. No lo reconoció por la escena de dos barcos en la playa. Lo levantó porque le gustó el marco. Andrés Hurtado, que estaba de vacaciones con su familia, vio la obra apoyada contra una pared y pensó que alguien la había tirado.
La historia comenzó el sábado pasado, cuando una familia sevillana dejó el cuadro apoyado en la acera mientras cargaba el coche para irse de vacaciones. Al volver a por él, ya no estaba. Los dueños pusieron carteles por la zona pidiendo ayuda para localizar «un cuadro de gran valor sentimental», sin mencionar a Sorolla ni el valor de la obra.
🕵️ LA INVESTIGACIÓN DEL HALLADOR Y EL AVISO A LA POLICÍA
Hurtado se llevó el cuadro a su habitación de hotel y después lo trasladó a Murcia, a 525 kilómetros de distancia. Allí comenzó a investigar usando inteligencia artificial. «La IA me dio algunos precios locos, así que busqué en internet y llamé a una casa de subastas en Madrid», explicó al diario El Mundo. «Les envié fotos y me respondieron muy rápido: era un Sorolla original».
Cuando supo que la familia estaba buscando el cuadro y que se había denunciado su desaparición, llamó a la policía. «Les dije que la noticia no era cierta. No lo robé, simplemente lo recogí de la calle», declaró.
⚖️ LA RECOMPENSA Y EL DILEMA LEGAL
El Código Civil establece que quien encuentra un objeto perdido tiene derecho a una recompensa del 10 por ciento de las primeras 2 mil pesetas (12.02 euros) y del 5 por ciento del resto del valor. Si el cuadro se tasa entre 40 mil y 150 mil euros, la recompensa podría ser de entre mil 500 y 7 mil 500 euros.
Sin embargo, el pago puede complicarse. La ley exige que el hallazgo se entregue «inmediatamente» a la autoridad. Hurtado no lo hizo: lo llevó al hotel, después a Murcia y solo avisó a la policía cuando supo que lo buscaban. Esa actuación no elimina necesariamente su derecho a reclamar, pero sí puede abrir dudas si los propietarios se niegan a pagar.
La policía ya devolvió el cuadro a la familia, que ha prometido a Hurtado un «pequeño presente» como agradecimiento. No es la primera vez que ocurre algo así: el año pasado, un Picasso valorado en 600 mil euros desapareció en Madrid y fue recuperado tres semanas después, cuando se descubrió que un vecino lo había guardado por error.
