💰 DEL MOSTRADOR A LA BICICLETA: LAS TORTILLAS SE VENDEN EN FARMACIAS Y TLAPALERÍAS MIENTRAS LAS TORTILLERÍAS DESAPARECEN
La tortilla, ese acompañante infaltable en la mesa de los mexicanos, está perdiendo su trono. En la última década, las tortillerías vieron caer sus ventas entre 30% y 50%, pasando de vender 600 o hasta mil kilos diarios a apenas 280 o 300 kilos. El cambio en los hábitos de consumo, el auge del fitness y la competencia desleal han golpeado a un sector que antes era el corazón de la alimentación nacional. Pero eso no es todo: el crimen organizado y la informalidad también están devorando a los negocios establecidos, en una crisis que ha llevado al cierre de 75% de las tortillerías en los últimos 30 años. ¿El futuro de la tortilla? Se vende en farmacias, tlapalerías y hasta en bicicletas.
🏃 El fitness y el nuevo estilo de vida: menos tortillas y más salud
El mexicano ya no come como antes. La vida acelerada, el trabajo desde temprano y la preocupación por la salud han cambiado los hábitos. Cada vez más personas optan por dietas bajas en carbohidratos, y la tortilla ha sido una de las primeras en salir del plato. Según el Consejo Nacional de la Tortilla, el 92% de los mexicanos aún compra en tortillerías, pero el 2% ya las adquiere en tiendas de autoservicio, el 4% prefiere tortillas hechas a mano y otro 2% simplemente no consume tortillas por temas de fitness, salud o cultura. Como explica Homero López, presidente del CNT: «El sector ha sufrido por la competencia desleal, los autoservicios, el tema de salud, el fitness y demás. La industria de la tortilla ha sufrido muchos embates». Y el resultado es claro: nueve de cada diez tortillerías ahora venden su producto en tiendas de abarrotes para sobrevivir.
💰 Informalidad y crimen organizado: la doble amenaza que asfixia a los negocios
Pero no todo es culpa del fitness. La informalidad es un cáncer que pulveriza el sector. Se estima que el 65% de las tortillerías operan en la ilegalidad, evadiendo impuestos y usando insumos de baja calidad para abaratar costos. Mientras un negocio establecido tiene un margen de utilidad de 10% a 20%, las tortillerías clandestinas pueden tener ganancias enormes. El problema es que el consumidor no sabe en qué condiciones se elaboraron esas tortillas, y su salud podría estar en riesgo. Gerardo Leyva, académico de la Universidad Iberoamericana, advierte que estas informales podrían usar maíz para ganado, blanquearlo con cal en exceso o reciclar tortillas. A esto se suma la presencia del crimen organizado, que controla precios y mercados en varias zonas. Sergio Jarquín, presidente del Consejo Rector de la Tortilla Tradicional Mexicana, denunció que «el mercado está controlado por la mafia, tanto los precios del maíz como de la tortilla». Y la Profeco no puede hacer nada: argumenta que no es su competencia regular a los informales.
🔥 El futuro de la tortilla: reinventarse o desaparecer
Ante este panorama, los empresarios del sector han pedido la intervención del Ejecutivo Federal para clausurar negocios sin permiso. Pero mientras la regulación no llegue, las tortillerías legales tendrán que reinventarse. Homero López asegura que el negocio transita hacia un nuevo esquema en el que ofrecer otros productos es clave para la rentabilidad. La tortilla sigue siendo un alimento fundamental en la dieta de los mexicanos, pero el modelo tradicional de la tortillería de barrio está en peligro. El cierre del 75% de los establecimientos en tres décadas no es un dato menor. Es un llamado de atención: o se adaptan o desaparecen. Mientras tanto, las tortillas se venden en farmacias, tlapalerías y hasta en bicicletas, pero el costo de esa conveniencia podría ser la calidad y la salud de los consumidores.
