OZEMPIC YA CAMBIA EL CONSUMO EN MÉXICO: CAE 20% LA COMPRA DE PRODUCTOS CALÓRICOS
Los medicamentos GLP-1 ya están provocando un cambio inesperado en México: no solo modifican el apetito, también comienzan a transformar lo que los consumidores ponen en su carrito del supermercado.
De acuerdo con el estudio The Health Effect 2026 de Worldpanel by Numerator, los hogares mexicanos donde al menos una persona utiliza estos tratamientos redujeron 20% sus compras de productos con alto contenido calórico durante un periodo de seis meses.
🛒 Menos calorías y una nueva canasta
Aunque el uso de estos medicamentos todavía es limitado, el mercado podría crecer rápidamente. Actualmente, 3.8% de los hogares mexicanos tiene al menos una persona que los utiliza y otro 5.7% considera hacerlo.
Además, 35% de los usuarios tiene menos de 35 años. El conocimiento sobre los GLP-1 también aumentó: pasó de 21% a 28% de los hogares en un año, equivalente a cerca de siete millones de casas.
El impacto va más allá de comer menos. Los tratamientos pueden modificar el apetito, el tamaño de las porciones y el consumo de azúcar, grasas y carbohidratos.
Algunas categorías ya resienten el cambio. La presencia de chocolates y golosinas en los hogares cayó de 75% a 71.2%, aunque el valor de sus compras aumentó 15.7%.
Los modificadores de leche muestran un comportamiento parecido: el valor de compra creció 13%, mientras la cantidad de hogares compradores bajó de 75% a 71.7%.
🍬 El azúcar pierde terreno
Los GLP-1 llegan mientras los mexicanos también muestran mayor interés por reducir el azúcar. 43% de los hogares busca productos con menos azúcar y evita el azúcar añadido, mientras 6% prefiere edulcorantes bajos o sin calorías.
Al mismo tiempo, ganan terreno categorías como agua mineral, agua embotellada y bebidas vegetales.
Para las empresas de alimentos y bebidas, el reto será entender qué productos pierden compradores y cuáles capturan ese gasto.
El cambio podría durar incluso después del tratamiento: 36% de quienes dejaron un GLP-1 en México considera probable volver a utilizarlo o afirma que definitivamente lo haría.
El estudio, realizado con 4 mil 300 hogares mexicanos, muestra que estos medicamentos podrían estar modificando no solo el peso de sus usuarios, sino también sus hábitos de consumo.
