Adiós jefes “tóxicos”; habrá multas de hasta medio millón de pesos para empresas con ambientes insanos
El litigante, mencionó que con las recientes reformas las empresas deben erradicar las “conductas tóxicas”, que ejercen los jefes contra sus subordinados, o incluso, entre los trabajadores.
Como ejemplo, mencionó, que los patrones deben evitar poner apodos que resulten ofensivos, o dirigirse con groserías a sus empleados.
“Se ponen apodos, se dicen muchas cosas, palabras altisonantes y demás por el exceso de confianza”, mencionó.
También deberán procurar eliminar expresiones de discriminación normalizada ligadas a la apariencia física de los trabajadores.
“No podemos caer en los temas de discriminación, porque tienes tatuajes, porque tienes piercings, porque tienes tu condición de que no te peinas, de que usas tales los zapatos, no te vistes bien, o sea, todo ese tipo de conductas deben de irse erradicando”, afirmó.
Los “chismes”, frecuentes en entornos laborales, también deben evitarse para procurar un ambiente sano entre los trabajadores y sus jefes, pues “el hecho de que tengamos un ambiente donde haya rumores, haya chismes, todo eso puede llegar a generarle a usted un impacto en lo personal”, consideró.
Otra de las “conductas tóxicas” que en su experiencia ha detectado el abogado laboralista Rodríguez Vera, y quien lidera la marca “Mergen”, es la exigencia de los patrones a que sus empleados estén disponibles a través de sus teléfonos móviles, las 24 horas del día.
“Que no le respeta su derecho a la desconexión, los jefes andan pidiendo informes a las 11 de la noche cuando el trabajador ya está dispuesto a dormir”, lamentó.
Otra de las violencias, es el “sexting”, con fines de acoso, que consiste en enviar contenido sexual sin el consentimiento de quien lo recibe.
La repetición de estas conductas que contaminan el entorno laboral, incumple con el objetivo de lograr que las empresas sean espacios seguros para su plantilla, en especial para las mujeres -que se consideran un grupo vulnerable- por lo que, ante una revisión de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) las compañías podrían hacerse acreedoras de graves multas.
“Va desde los 50 a las 5 mil UMAS; y estamos hablando que una multa mayor puede dar lugar hasta más de 580 mil pesos.
Incluso puede haber suspensión de labores si hay condiciones insalubres o peligrosas y que los patrones o empresas no tengan esas precauciones”, explicó.
Con las reformas, ahora “la obligación para el patrón es que tiene que tener evidencias de la capacitación efectiva que estuvo realizando con sus colaboradores. Esto de alguna manera la inspección del trabajo nos la va a estar exigiendo”, advirtió.
Además de capacitaciones, las empresas deben contar con protocolos para la atención de situaciones relacionadas a violencia o abuso sexual contra mujeres.
La STPS tiene abierta la página: SIQAL https://share.google/XsxusoLjFmCOA7Xd8 para recibir denuncias de trabajadores víctimas de violaciones a sus derechos laborales.