Un México hiperconectado y otro sin acceso: la banca digital revela el contraste
La digitalización cambió el rostro de la banca en México en menos de una década. Los servicios móviles crecieron más de 500% entre 2017 y 2024, según el Índice Banamex de Inclusión Financiera 2025. El avance es evidente en las operaciones diarias: en 2024, 82% de los adultos con cuenta realizó o recibió al menos un pago digital, un salto de 27 puntos respecto a 2014. A la par, las sucursales tradicionales continúan cerrando y los cajeros automáticos crecen a un ritmo más lento, reflejo del viraje hacia servicios en línea.
Los contratos de banca móvil y plataformas digitales lideran el dinamismo del sector. Mientras algunos indicadores avanzan, otros muestran señales de alerta. Las cuentas transaccionales básicas, usadas para movimientos de bajo monto, llevan años a la baja debido a que ya no solo la banca comercial ofrece este tipo de servicios. Las Terminales de Punto de Venta también cambiaron el panorama: su uso aumentó 17.6% y las TPV no bancarias superaron el crecimiento de la banca tradicional.
Un país con ritmos muy distintos
La inclusión financiera no avanza por igual. El índice registra 135 municipios con nivel muy alto de inclusión en 2024, apenas 5.5% del total, pero ahí vive más de un tercio de la población adulta y se genera casi la mitad del PIB nacional. Son zonas urbanas grandes, integradas a cadenas productivas y con fuerte adopción digital. En contraste, los municipios con inclusión baja pasaron de 387 en 2017 a 617 en 2024; son comunidades dispersas, con altos índices de pobreza y servicios financieros limitados.
La digitalización también abrió la puerta a nuevos actores. La apertura de cuentas por internet o por apps no bancarias subió de 2.7% en 2021 a 10.3% en 2024. El uso de cuentas para recibir apoyos gubernamentales creció de 6.5% a 11.6%. Además, 69.1% de las personas con cuenta formal ya hace movimientos desde celular, y el uso de tarjetas y transferencias para compras mayores a 500 pesos también aumentó. La expansión de smartphones facilita este cambio: 85.7% de los adultos ya tiene uno.
Avances y rezagos, un mapa que se mueve rápido
La Ciudad de México encabeza 12 de las 14 variables del índice y sostiene su liderazgo desde 2017. Estados como Baja California Sur, Coahuila, Sinaloa, Colima y Zacatecas muestran avances en infraestructura tradicional y servicios digitales. En cambio, Aguascalientes, Chihuahua y Tamaulipas retrocedieron del nivel alto al medio. En la región sur, la inclusión financiera se mantiene rezagada y las operaciones digitales se concentran en áreas urbanas: mientras 33.7% de los habitantes urbanos usa banca en línea, apenas 13.5% de la población rural lo hace.
Aunque la movilidad social sigue limitada por la exclusión financiera, el crecimiento de los servicios digitales empieza a modificar el acceso al sistema. El reto ahora es que esta transformación llegue a los lugares donde los servicios financieros siguen siendo un lujo más que una herramienta cotidiana.
