LA CIFRA QUE SORPRENDIÓ AL MUNDO: LO QUE GANÓ ALEX HONNOLD POR ESCALAR EL TAIPEI 101
La escalada de Alex Honnold al rascacielos Taipei 101 captó la atención internacional no solo por el riesgo extremo de la hazaña, sino por el pago que recibió por participar en el evento transmitido en vivo por Netflix. El ascenso, realizado sin cuerdas ni protección, llevó al escalador estadounidense hasta los 508 metros de altura y estableció un nuevo récord mundial de escalada urbana en solitario.
El evento fue seguido por millones de personas y mostró a Honnold enfrentando una de las estructuras más altas del mundo en condiciones que, para muchos, resultan difíciles de imaginar. Sin embargo, más allá del impacto visual y mediático, la cantidad que recibió por su participación generó sorpresa incluso entre quienes conocen su trayectoria.
CUÁNTO LE PAGÓ NETFLIX Y POR QUÉ GENERÓ POLÉMICA
El propio Honnold calificó el pago como una cantidad pequeña si se compara con los ingresos habituales de deportistas profesionales en disciplinas tradicionales. Aclaró que el dinero no fue por escalar el edificio en sí, sino por formar parte de un espectáculo de gran escala. En sus palabras, la escalada habría ocurrido incluso sin compensación económica, siempre que contara con los permisos necesarios.
De acuerdo con personas cercanas a la organización, el pago se ubicó en un rango de seis cifras medias en dólares, es decir, entre 400 mil y 600 mil. Aunque se trata de una suma considerable, el contraste con contratos multimillonarios de atletas en deportes como el béisbol o el futbol hizo que muchos la consideraran baja, sobre todo por el nivel de riesgo asumido.
La comparación no tardó en aparecer. Mientras algunos deportistas firman acuerdos por decenas o cientos de millones, una de las escaladas más peligrosas y vistas de los últimos años tuvo una retribución relativamente limitada dentro del mundo del entretenimiento global.
RIESGO, SEGURIDAD Y VISIÓN PERSONAL DEL DINERO
Para la transmisión, la plataforma implementó estrictos protocolos técnicos, incluido un retraso de señal para evitar que cualquier incidente se mostrara en tiempo real. Desde la producción se explicó que la señal se interrumpiría de inmediato ante cualquier situación grave.
La postura de Honnold frente al dinero ha sido constante a lo largo de su carrera. Durante años priorizó los desafíos personales y las experiencias únicas por encima de la retribución económica. Vivió más de una década en una furgoneta para poder escalar con libertad y solo adquirió una vivienda recientemente. Además, dona una parte significativa de sus ingresos a proyectos de energía limpia a través de su fundación.
Tras alcanzar la cima, el escalador señaló que lo más valioso fue la experiencia de observar la ciudad desde lo alto. La cifra cobrada quedó como un dato llamativo, pero secundario frente a una hazaña que volvió a poner en discusión cuánto valen, en términos económicos, los riesgos extremos convertidos en espectáculo.
