Tres leyendas rojiamarillas que no han dado el “ancho” como entrenadores
Marco Antonio “Fantasma” Figueroa
Como director técnico, el chileno ha destacado más por sus declaraciones polémicas e incendiarias que por resultados. Con 21 equipos dirigidos en total a partir del 2001, el que fuera un goleador indiscutible con la camiseta rojiamarilla ha cosechado más fracasos deportivos, confrontaciones con directivos y prensa que éxitos.
A excepción del título de la Segunda División de Chile con el Everton, el “Fantasma” no ha logrado ningún campeonato con el resto de los planteles de los que ha estado a cargo, aunque se ha quedado cerca de obtener el ascenso a primera división con el propio Everton, además de caer en finales de sus respectivos campeonatos con la Universidad Católica en Chile y con La Piedad en la extinta Primera A de México.
En el 2006, Marco Antonio Figuera tuvo la oportunidad de dirigir a Monarcas Morelia, pero su balance fue irregular, dado que de los 28 partidos que comandó, ganó 12, perdió 14 y empató en dos oportunidades.
Su último trabajo como entrenador fue al frente de la Selección de Nicaragua, con quien no alcanzó el objetivo de clasificar a la Copa del Mundo 2026, por lo que tras la conclusión de las Eliminatorias de CONCACAF, dejó el cargo y ahora dirigirá al Comunicaciones de Guatemala.

Darío Franco
En la zona defensiva, el argentino era apodado como “El Jefe”, pero en su labor desde la dirección técnica no ha conseguido replicar el mote. Con 18 equipos dirigidos, su balance ha sido irregular y con estadías cortas en los clubes.
Al igual que Figueroa, el timonel cuenta con un solo campeonato en su palmarés de entrenador, el cual obtuvo con la Universidad de Chile en el torneo de Copa del año 2013. Con Instituto de Córdoba, estuvo a punto de ascender a la primera división del futbol argentino, pero se quedó corto en el camino.
Inició su carrera como director técnico en 2006 precisamente con Monarcas Morelia, pero solo estuvo en el puesto por 15 juegos, dejando un saldo de seis victorias, mismo número de empates y tres derrotas. Hasta el día de hoy, la razón de su salida del club sigue siendo un misterio.
En México, también dirigió con poca gloria a Estudiantes Tecos y Atlas, y posteriormente se ha convertido en un trotamundos de equipos que ha pasado por el futbol argentino, ecuatoriano y chileno.
Su último trabajo fue con el Arsenal de Sarandí de Argentina, pero tras descender a la Primera B, el estratega rescindió su contrato con el club, por lo que en el arranque de este 2026 se mantiene como agente libre.

Ángel David Comizzo
De los tres entrenadores, es el que mayores triunfos ha cosechado y el que menor cantidad de equipos ha dirigido (6). El que fuera el portero campeón con Monarcas en el 2000 tiene registrado su mejor momento en el banquillo con el Universitario de Perú, equipo con el que conquistó dos campeonatos de liga: en 2013 y 2020.
Fuera del balompié peruano, Comizzo no ha dado el ancho y se ha quedado corto en sus aspiraciones, dado que en México no corrió con suerte al dirigir a Monarcas en el 2014, ya que de los 19 encuentros en los que estuvo, ganó solamente cuatro partidos, perdió siete y empató ocho.
También tuvo su oportunidad con los Gallos Blancos del Querétaro, pero sus números fueron igual de fríos, dado que en el 2010 obtuvo cinco victorias de 17 juegos que encaró, mientras que sumó ocho descalabros y cuatro empates.
Dos años más tarde volvería al mismo club, pero las estadísticas resultaron peor, ya que en apenas ocho duelos que dirigió, ganó uno, perdió en tres y empató en una ocasión. El resto de su carrera la ha desarrollado en Perú, donde también se ha hecho cargo de la Universidad César Vallejo, el Deportivo Municipal y actualmente con el Atlético Grau.

