📰⚠️ THE WASHINGTON POST DESPIDE A CIENTOS Y RECONFIGURA SU REDACCIÓN 🌍📉
El histórico diario estadounidense The Washington Post inició una ronda masiva de despidos que podría alcanzar hasta a un tercio de su plantilla. La medida fue anunciada por el editor ejecutivo Matt Murray durante una videollamada con el personal, en medio de una prolongada caída de suscriptores e ingresos.
El recorte marca uno de los momentos más delicados para el rotativo desde que fue adquirido por Jeff Bezos en 2013. Aunque no se dio una cifra oficial, reportes internos señalan que alrededor de 300 trabajadores habrían sido separados de una redacción cercana a las 800 personas.
📉🗞️ ADIÓS A DEPORTES, LIBROS Y PARTE DE LA COBERTURA INTERNACIONAL
Como parte del reajuste, el periódico cerrará su sección de Deportes, eliminará el área dedicadaada a libros y reducirá de forma considerable su presencia internacional, lo que implica el fin de corresponsalías y enviados especiales en distintas regiones del mundo.
La nueva estrategia busca concentrar recursos en política nacional, negocios y salud. Murray reconoció que el impacto será profundo para un medio que durante décadas fue referente del periodismo de investigación y protagonista de exclusivas históricas.
Los recortes ya se anticipaban desde semanas atrás, cuando comenzaron a circular versiones sobre el desmantelamiento del área deportiva, reforzadas por la cancelación de coberturas previstas para los Juegos Olímpicos de Invierno.
🧑💼📵 BEZOS SE MANTIENE AL MARGEN MIENTRAS CAE LA CONFIANZA
Jeff Bezos, propietario del diario desde 2013, ha guardado silencio público durante casi un año frente a la crisis. Su última declaración relevante ocurrió en diciembre de 2024, cuando afirmó que el Post necesitaba recuperar estabilidad financiera. Desde entonces, su ausencia ha coincidido con sucesivos recortes y decisiones editoriales polémicas, como la reestructuración de la sección de opinión y el abandono del respaldo tradicional a candidatos presidenciales.
Exdirectivos del periódico han señalado que estos cambios aceleraron la pérdida de suscriptores y provocaron la salida de periodistas experimentados, debilitando la confianza del público y la identidad del medio.
The Washington Post entra así en una nueva etapa marcada por menos personal, menor presencia internacional y un intento por redefinir su rumbo editorial, mientras su futuro inmediato sigue abierto.