EU impone arancel al jitomate mexicano y encarece el precio para sus propios consumidores
El Departamento de Comercio de Estados Unidos reactivó un arancel antidumping de 17.09% sobre el tomate fresco mexicano, al retirar el Acuerdo de Suspensión vigente desde 2019. La medida impactará directamente en el costo para los importadores y consumidores estadounidenses, que dependen en un 90% del jitomate mexicano.
México proyecta exportaciones por 2,570 millones de dólares en 2025. Con el nuevo arancel, los costos adicionales rondarán los 437 millones de dólares anuales, es decir, 1.2 millones por día, que terminarán pagándose en los hogares de Estados Unidos.
La industria mexicana del jitomate es una de las más sólidas del mundo. Cerca del 60% de su producción se exporta, y más del 90% va exclusivamente a Estados Unidos. Sinaloa, Jalisco, Baja California y San Luis Potosí son los principales productores.
Según la Secretaría de Economía, dos de cada tres tomates que se consumen en territorio estadounidense son de origen mexicano, por lo que la medida afectará directamente al consumidor. Además, las condiciones climáticas y laborales en EU no permiten una sustitución eficiente del abasto mexicano, especialmente en Florida y California.
La administración estadounidense justificó el arancel alegando competencia desleal, y recordó que desde 1996 se han firmado cinco acuerdos de suspensión. El más reciente, de 2019, podía cancelarse con 90 días de aviso.
El gobierno mexicano consideró la decisión injusta y advirtió que el tomate nacional ha ganado espacio en el mercado por su calidad, no por dumping. Las secretarías de Economía y Agricultura lamentaron el impacto en la relación bilateral y recordaron que este tipo de medidas afectan tanto a productores mexicanos como a la propia industria de distribución en Estados Unidos.