Mineápolis arde en indignación: miles marchan tras la muerte de Renee Good a manos del ICE
Desde el miércoles pasado, cuando el oficial Jonathan Ross abatió a Good durante un operativo migratorio, cientos de manifestantes han tomado las calles exigiendo justicia y el retiro del ICE del estado. Organizaciones proinmigrantes convocaron marchas bajo el lema “ICE fuera de Minnesota”, congregándose especialmente en el parque Powderhorn, cerca del sitio donde ocurrió el tiroteo.
La respuesta pública también se ha visto afectada por tensiones entre autoridades estatales y federales: dirigentes locales, incluido el gobernador Tim Walz, defendieron la participación de la Oficina de Arrestos Criminales de Minnesota en la investigación, pero denunciaron que el FBI les ha negado acceso a pruebas, asumiendo el caso de manera unilateral.
A lo largo de la semana las protestas han continuado pese a la lluvia, con detenciones menores y un ambiente de creciente presión social. Mientras tanto, funcionarios de la administración federal han defendido las acciones del ICE, calificando a la víctima en términos que sus opositores rechazan como desinformación, lo que añade más combustible al rechazo ciudadano
