La cerveza artesanal mexicana busca expandirse y ve en el Mundial una oportunidad clave para disparar su consumo
La cerveza artesanal mexicana busca expandirse y ve en el Mundial una oportunidad clave para disparar su consumo
La industria de la cerveza artesanal en México continúa su proceso de consolidación dentro de un mercado dominado históricamente por grandes corporaciones cerveceras. Actualmente, este segmento representa menos del 1% del total del mercado nacional, lo que evidencia el amplio margen de crecimiento que aún tiene por delante frente a gigantes del sector.
Productores independientes consideran que el principal desafío no solo consiste en aumentar su participación, sino también en fomentar una cultura de consumo que permita a los clientes conocer y valorar las características de estas bebidas. Además, el fortalecimiento de toda la cadena productiva, incluyendo proveedores y espacios de comercialización, es visto como un factor clave para su desarrollo.
Pese a este panorama, el sector ha mantenido un ritmo de crecimiento sostenido de entre 10 y 12% anual. Para 2026, las expectativas son aún más optimistas, impulsadas por eventos de gran escala como la Copa Mundial de Futbol, que tradicionalmente incrementa el consumo de cerveza. Esto ocurre tras un 2025 complejo, marcado por incertidumbre económica, menor confianza del consumidor y el cierre de diversos establecimientos, especialmente en la capital del país.
En términos económicos, el valor del mercado de cerveza artesanal alcanzó los 2,300 millones de dólares en 2025, y se estima que mantendrá un crecimiento constante durante la próxima década, con proyecciones que apuntan a duplicar su tamaño hacia 2034. No obstante, los productores enfrentan obstáculos importantes, como la carga fiscal y los costos de producción, que pueden elevar el precio final entre 45% y 70% por encima del de las cervezas industriales.
Ante este escenario, los actores del sector consideran necesario impulsar reformas fiscales que reconozcan las diferencias entre pequeños productores y grandes empresas, además de ampliar los espacios de venta y consumo, como estadios, eventos masivos y centros culturales. También buscan diversificar su oferta, incluyendo bebidas sin alcohol, y fortalecer su presencia en nuevos puntos de comercialización.
La industria artesanal apuesta así por consolidarse como una alternativa dentro del mercado cervecero nacional, con el objetivo de ganar terreno gradualmente y posicionarse como un componente relevante en la cultura de consumo del país.