Alerta por «novias virtuales»: la trampa digital que roba dinero y confianza
La Policía Cibernética de la Secretaría de Seguridad Ciudadana advirtió sobre un fraude sentimental que crece en México: las llamadas novias virtuales. Detrás de perfiles atractivos en redes sociales, aplicaciones de citas e incluso videojuegos en línea, se esconden estafadores que juegan con las emociones para vaciar bolsillos y robar información personal.
Cómo operan los engaños digitales
El método suele ser el mismo: primero, un perfil demasiado perfecto que parece salido de una revista. Luego, charlas cotidianas para generar confianza. Con el tiempo llegan las solicitudes de fotos, datos personales o depósitos “por emergencias”. Lo que comienza como una relación romántica en línea puede terminar en extorsión, sextorsión o robo de identidad.
Las víctimas más frecuentes son adolescentes, adultos mayores y personas que atraviesan momentos de vulnerabilidad emocional. Al sentirse escuchadas y acompañadas, bajan la guardia frente a quienes saben manipular con precisión quirúrgica.
Un simple detalle —una foto íntima enviada con confianza, un depósito “para ayudar” o un archivo descargado— puede bastar para perder dinero, la privacidad e incluso el control del propio dispositivo.
El costo emocional y las lecciones pendientes
La estafa no solo deja cuentas bancarias vacías. Estudios académicos señalan que genera un golpe doble: además de la pérdida económica, las víctimas enfrentan vergüenza, aislamiento y desconfianza hacia sus relaciones reales. En algunos casos, la experiencia se asocia con depresión y riesgo de volver a caer en engaños similares.
Las autoridades recomiendan desconfiar de perfiles demasiado perfectos, evitar compartir información personal o financiera, no enviar fotos íntimas ni aceptar archivos de desconocidos, además de activar medidas de seguridad como la verificación en dos pasos.
Sin embargo, más allá de los consejos técnicos, la advertencia es también social: la soledad digital y la necesidad de compañía se han convertido en terreno fértil para los fraudes. La trampa de las novias virtuales no solo refleja la creatividad del crimen en internet, sino también la fragilidad emocional que muchos experimentan en un mundo cada vez más conectado y, paradójicamente, más solitario.
