“No rajarse nunca”: Isaí López conquista título internacional amateur
Isaí López Díaz vuelve a Ciudad Juárez con el cuerpo cansado, pero con el cinturón internacional amateur del Consejo Mundial de Boxeo (WBC) entre las manos. Después de haber pasado tres días consecutivos de pelea en Morelia, el joven boxeador consiguió el campeonato tras una preparación que, asegura, fue la más exigente de su vida.
Del otro lado del teléfono, en entrevista telefonica, todavía habla con la voz pausada por el desgaste. Cuenta que no fueron combates sencillos. Cada rival representó una prueba distinta, tanto física como mental, mientras el cansancio se acumulaba entre peleas, cortes de peso y pocas horas de recuperación. “La preparación fue la más larga de mi vida”, dice Isaí.
Durante cuatro meses mantuvo una rutina de hasta diez entrenamientos por semana. Por las mañanas trabajaba boxeo y por las tardes hacía preparación física. Cuando no tenía sesiones programadas, salía a correr o hacer sprints al parque. A eso se sumaron sacrificios fuera del gimnasio: dejar fiestas, reuniones y prácticamente cualquier distracción.
Dice que el boxeo exige mucho más de lo que normalmente se ve arriba del ring. La gente observa cuando levantan la mano del ganador, pero no todo lo que hay detrás de una pelea. Habla del desgaste mental, del aislamiento y de aprender a mantenerse enfocado incluso cuando aparecen las dudas o el cansancio.
La pelea fuera del ring
Parte de esa experiencia la vivió cuando salió de México para entrenar en Las Vegas. Ahí pasó cerca de un año lejos de su familia, tratando de adaptarse a un lugar nuevo y entrenando con peleadores que antes solamente veía por televisión.
Recuerda que hubo días donde se sintió motivado y otros donde la soledad pesaba demasiado. Sin embargo, asegura que esa etapa le ayudó a crecer como boxeador y también como persona. “Aprendes a valorar muchas cosas cuando estás solo”, explica.
Ahora, con 21 años y alrededor de 24 peleas, de las cuales ha ganado 21, Isaí considera que el siguiente paso podría ser debutar como profesional. Revela que ya existen dos propuestas sobre la mesa, aunque primero planea sentarse con su equipo para analizar qué decisión le conviene más.
Mientras eso ocurre, sigue trabajando medio tiempo en una panadería de Ciudad Juárez, empleo que le ha permitido acomodar horarios para continuar entrenando. Ahí, dice, también recibió apoyo desde antes de convertirse en campeón.
Isaí insiste en que no quiere quedarse solamente como un boxeador local. Habla de llegar “a las grandes ligas”, pero también de hacerlo con paciencia y disciplina. Por eso, cuando le preguntan qué consejo daría a otros jóvenes que comienzan en el boxeo, responde sin rodeos: “No rajarse nunca”.
El cinturón no cambió la rutina
Aunque ahora algunas personas lo reconocen en las calles de Ciudad Juárez y le piden fotografías tras ganar el campeonato internacional amateur, la vida de Isaí sigue lejos del glamour que suele rodear al boxeo profesional.
Desde hace tres años trabaja medio tiempo en una panadería, empleo que le ha permitido acomodar horarios para mantenerse dentro del gimnasio y continuar compitiendo. Dice que gran parte del camino ha sido posible gracias al respaldo de su familia, amigos y personas cercanas que confiaron en él incluso antes del cinturón.
También asegura que dentro del gimnasio intenta devolver un poco de ese apoyo ayudando a jóvenes que apenas comienzan a entrenar, tal como otros peleadores hicieron con él cuando iba empezando.
Ahora el siguiente objetivo comienza a asomarse: debutar como profesional. Isaí revela que existen acercamientos y ofertas para dar el salto, aunque prefiere analizar cada paso junto a su entrenador antes de tomar una decisión definitiva. Dice que el boxeo le ha enseñado que avanzar también implica tener paciencia. “Yo quiero llegar a las grandes ligas”, afirma.

