Ucrania califica de “cortina de humo” las acusaciones rusas sobre vínculos con el narcotráfico mexicano
La representación diplomática de Ucrania en México salió al paso de las declaraciones emitidas por el Gobierno de la Federación Rusa, las cuales sugieren una supuesta alianza entre Kiev y organizaciones criminales mexicanas para traficar drogas hacia Europa y financiar el conflicto bélico, además de un presunto reclutamiento de mercenarios.
Este pronunciamiento ocurre luego de que el Servicio de Inteligencia Exterior (SVR) de Rusia afirmara que Ucrania estaría utilizando los puertos de Odesa como puntos de tránsito para narcóticos provenientes de México, con rutas que pasarían por Polonia, Moldavia y Rumania. Ante esto, la sede diplomática ucraniana ha tildado tales señalamientos de “cortina de humo” y de una burda maniobra de desinformación.
En su comunicado oficial, la Embajada sostiene que estas acusaciones forman parte de una estrategia para distraer la atención de investigaciones periodísticas que han documentado la operación de redes rusas dedicadas al suministro de armamento de alto calibre a grupos delictivos en los estados de Jalisco y Sinaloa.
“Desde el Kremlin se empeñan en construir relatos fantásticos, completamente desligados de la realidad, con el único propósito de desacreditar a Ucrania y desviar el escrutinio internacional de sus propios vínculos ilícitos y crímenes de guerra”, subraya el texto oficial.
Asimismo, la misión diplomática advierte que Rusia utiliza a América Latina como un “tablero geopolítico” para inocular narrativas falsas que erosionen la confianza institucional y manipulen la opinión pública en su beneficio. Por ello, hace un llamado a los medios mexicanos a erigirse como “baluartes de la verdad”, capaces de filtrar los hechos comprobables ante la maquinaria propagandística del Estado agresor.
En otro frente, la representación ucraniana denuncia que, paralelamente a la guerra informativa, el ejército ruso mantiene una ofensiva contra la infraestructura portuaria de Odesa, con el objetivo de boicotear el programa humanitario “Grain from Ukraine”. Esta estrategia, calificada como “terror global”, busca emplear el hambre como un arma de presión contra comunidades vulnerables en África, Asia y América Latina.
Un ejemplo reciente de esta escalada ocurrió cuando drones rusos atacaron dos buques mercantes cerca del puerto de Chornomorsk. El impacto provocó un incendio en una embarcación de bandera turca y dejó varios tripulantes heridos, un hecho que Ucrania considera una violación flagrante del derecho internacional y un ataque directo a la soberanía de naciones como Turquía.
