Secretaría de Economía traza hoja de ruta con seis ejes estratégicos para blindar la relación comercial México-EU
La Secretaría de Economía ha definido seis prioridades clave para fortalecer el vínculo comercial con Estados Unidos, con el propósito de afianzar las ventajas competitivas de México en el escenario global actual. Dicha estrategia quedó plasmada en el Informe sobre la revisión del T-MEC entregado a la Comisión Permanente del Congreso.
Las seis líneas de acción son:
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Acuerdo para evitar medidas unilaterales;
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Resolución de aranceles al acero;
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Defensa de la competitividad automotriz;
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Construcción de marcos de seguridad económica;
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Atención de asuntos bilaterales pendientes; y
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Generación de certidumbre para la inversión.
El documento subraya que México exigirá a Estados Unidos la eliminación de gravámenes entre los socios del T-MEC, especialmente en acero, aluminio y autopartes, para potenciar la competitividad regional. Asimismo, se buscará atraer inversiones en sectores estratégicos como semiconductores, farmacéutica, cómputo y electrónica, con miras a incrementar la capacidad productiva de Norteamérica, reducir dependencias externas y asegurar una ventaja frente a otras regiones.
En paralelo, la relación con Canadá avanza con una agenda positiva, respaldada por un plan de acción conjunto aprobado por la presidenta Claudia Sheinbaum y el primer ministro Mark Carney, que incluye misiones comerciales, expansión del intercambio bilateral y mayor flujo de capitales.
La próxima reunión técnica con Estados Unidos se realizará el 20 de julio de 2026, para definir pasos concretos y comunicar avances. Los temas planteados por Washington giran en torno a empleo manufacturero, dependencia de cadenas asiáticas, déficit comercial, reglas de origen y seguridad económica.
La Secretaría de Economía reporta avances significativos: se ha reducido de 54 a 14 los asuntos pendientes. México sostiene que estas diferencias pueden resolverse mediante una estrategia regional que refuerce la producción local y disminuya importaciones desde Asia.
Además, México presentó 13 preocupaciones comerciales, entre ellas los aranceles estadounidenses bajo las medidas 232 y 122, restricciones sectoriales, el Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida y barreras estatales. El gobierno mexicano insiste en que dichas medidas afectan el equilibrio bilateral y requieren solución inmediata.
En un contexto de reconfiguración del comercio mundial, la Secretaría de Economía destaca que México se ha consolidado como un actor estratégico, y que la revisión del T-MEC representa una oportunidad histórica para profundizar esas ventajas.
“El diálogo institucional con Estados Unidos refleja el compromiso de perfeccionar el marco jurídico de una de las regiones más dinámicas del mundo. Los próximos pasos serán clave para que México mantenga su posición en la nueva geografía comercial, mientras avanzamos hacia una Norteamérica más competitiva, integrada y próspera”, concluye el informe.
