🚀 MÉXICO DISPARA SUS EXPORTACIONES A NIVELES HISTÓRICOS: CRECEN 30% Y LA IA IMPULSA EL BOOM
Las ventas mexicanas al exterior alcanzaron 627 mil 194 millones de dólares entre enero y septiembre de 2026, su mayor monto para un periodo similar. Las computadoras y los electrónicos lideran el avance, pero el país enfrenta un desafío: gran parte de los insumos utilizados en las manufacturas proviene del extranjero.
📈 El auge exportador más fuerte en décadas
México atraviesa uno de los periodos más dinámicos de su historia comercial. Las exportaciones de mercancías sumaron 627 mil 194 millones de dólares durante los primeros nueve meses de 2026, un incremento anual de 30.3 por ciento, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El crecimiento es el más elevado para un periodo comparable desde 2010, cuando las ventas externas aumentaron 33.7 por ciento tras el desplome provocado por la crisis financiera internacional. También supera el avance de 1995, cuando las exportaciones repuntaron 33.2 por ciento después de la crisis económica mexicana. Sin considerar esos rebotes extraordinarios, el crecimiento actual es el mayor en al menos 43 años.
El principal motor está en las manufacturas no automotrices, impulsadas especialmente por la demanda estadounidense de computadoras, componentes electrónicos y equipos destinados a centros de datos para inteligencia artificial.
Entre enero y septiembre, estas exportaciones alcanzaron 436 mil 638 millones de dólares, un crecimiento de 46 por ciento. En contraste, las manufacturas automotrices sumaron alrededor de 142 mil millones de dólares, con un avance de apenas 1.3 por ciento, según los datos acumulados reportados por el Inegi.
El fenómeno también se reflejó en septiembre. Las exportaciones mexicanas llegaron a 77 mil 797 millones de dólares, con un crecimiento anual cercano a 38 por ciento. Con ello, hilaron ocho meses consecutivos de aumentos de dos dígitos.
Las ventas manufactureras avanzaron 39 por ciento, mientras que los envíos no automotrices registraron un repunte de 53 por ciento, de acuerdo con las cifras difundidas para ese mes. Las exportaciones no petroleras a Estados Unidos también destacaron, con un incremento anual de 43.5 por ciento.
El resultado confirma la importancia de México en las cadenas de suministro norteamericanas, en un momento en que Estados Unidos busca fortalecer su capacidad industrial y abastecer la expansión de la infraestructura tecnológica.
💰 Récord exportador, pero con una factura pendiente
El crecimiento de las exportaciones también tiene una contraparte: México compra cada vez más mercancías e insumos en el extranjero para sostener su producción.
Las importaciones acumularon 617 mil 940 millones de dólares entre enero y septiembre, un aumento de 27.5 por ciento y otro máximo histórico. Aunque el ritmo fue menor al de las exportaciones, la magnitud de las compras evidencia la dependencia de componentes importados en numerosas industrias manufactureras.
El intercambio comercial dejó un superávit acumulado de 9 mil 254 millones de dólares, uno de los mayores registros históricos para los primeros tres trimestres del año, al excluir el dato excepcional de 2020.
La diferencia entre sectores es significativa: la balanza no petrolera registró un superávit de 34 mil 939 millones de dólares, mientras que la petrolera acumuló un déficit de 25 mil 684 millones. Las exportaciones de petróleo sumaron 16 mil 351 millones de dólares, frente a importaciones petroleras por 42 mil 35 millones.
En septiembre, sin embargo, el saldo comercial volvió a terreno negativo. Las importaciones totalizaron 78 mil 403 millones de dólares, por encima de las exportaciones, lo que produjo un déficit de 606 millones.
El reto de fondo es convertir el auge comercial en una industria con mayor contenido nacional. La participación de insumos locales en la producción de equipos de cómputo sigue por debajo de 10 por ciento, según la información reportada.
Especialistas advierten que México puede consolidarse como proveedor estratégico de tecnología para Estados Unidos, pero también corre el riesgo de concentrarse en el ensamblaje de productos cuyo mayor valor agregado se genera en otras economías.
A esa incertidumbre se suma la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que podría influir en las reglas de origen, los aranceles y las decisiones de inversión.
El récord exportador ya está sobre la mesa. La pregunta es cuánto de esa expansión podrá traducirse en proveedores nacionales, empleos especializados y mayor valor agregado para la economía mexicana.
