El potencial comercial de Messi en China e India aviva sospechas de un presunto favoritismo de la FIFA hacia Argentina en el Mundial 2026
Lionel Messi y Cristiano Ronaldo han dominado la escena mediática del fútbol en las últimas dos décadas. Sin embargo, el argentino cuenta con un plus: es campeón del mundo, su selección arrastra una legión de seguidores y se ha convertido en un imán comercial para penetrar en mercados como China e India, todavía distantes de la tradición futbolística. Ese atractivo económico, justamente, ha despertado suspicacias sobre un posible interés de la FIFA en beneficiar a la Albiceleste durante el Mundial 2026.
“Aunque es difícil probar una injerencia directa de la FIFA, lo cierto es que hay equipos o jugadores que no son evaluados con el mismo rasero arbitral. Argentina y Messi mueven una masa crítica de aficionados. Además, la AFA viene posicionándose como marca en plazas como China, justo donde el organismo internacional busca expandirse”, explica Francisco San José, profesor de mercadotecnia en la Escuela de Ciencias del Deporte de la Universidad Anáhuac.
Más allá del tirón popular, la vigente campeona y su máxima estrella representan un poderoso activo comercial para la FIFA, y sirven como punta de lanza para explorar el continente asiático. De hecho, Argentina firmó en 2022 un convenio de cinco años con la agencia china All Star Partner, que le ha permitido cerrar acuerdos con al menos seis patrocinadores de ese país; el mes pasado, sumó una alianza con una automotriz local. La estrategia ya rindió frutos: en 2023, cada uno de los dos amistosos disputados en China dejó a la AFA cerca de 6 millones de dólares por partido.
Messi, por su parte, es un imán por sí mismo. El delantero mantiene un contrato vitalicio con Adidas, uno de los patrocinadores históricos de los mundiales y socio clave de la FIFA. Su visita a India hace un año —otro mercado en el que el fútbol busca arraigo— provocó tal expectación que se registraron disturbios por el desborde de hinchas y críticas a la logística.
Pese a las quejas por el alto precio de las entradas, el Mundial 2026 reportó una ocupación del 99.7 % y superó los 6.25 millones de asistentes hasta los octavos de final, según datos de la FIFA. En materia publicitaria, Forbes proyectaba inversiones de los anunciantes por 10.5 millones de dólares.
Argentina y Messi han sido piezas clave en ese éxito mediático, pero también en el centro de la polémica arbitral. En el debut albiceleste, el colegiado no sancionó una dura entrada de Leo sobre el argelino Aissa Mandi que pudo haber sido roja. Ante Egipto, se anuló un gol a los faraones y no se concedieron dos penales reclamados; el conjunto egipcio elevó una queja formal a la FIFA tras caer 3-2 en octavos, pidiendo la exclusión del cuerpo arbitral.
La controversia saltó a los medios: la BBC se pregunta si Argentina recibe un trato preferencial, y Marca USA titula: “¿La FIFA favorece a Messi?”.
