🚙💨 UN MERCEDES DE 1979 HUMILLA A LA CYBERTRUCK EN UN VIAJE EXTREMO A ALASKA

Un Tesla Cybertruck 2025 y un Mercedes-Benz W116 300SD de 1979 se lanzaron desde Florida a una misión de más de 10,000 kilómetros rumbo a Alaska. La apuesta parecía sencilla: enfrentar un vehículo eléctrico moderno, cargado de tecnología, contra un sedán de casi medio siglo con motor turbodiésel.

El reto fue organizado por periodistas chinos, que dividieron la expedición en dos equipos y establecieron como objetivo completar el recorrido en unas 200 horas, con relevos para conducir de día y de noche. Sobre el papel, la Cybertruck tenía varias ventajas. En la carretera ofrecía la asistencia del sistema FSD y mayor comodidad para sus ocupantes. El Mercedes tenía algo bastante menos futurista, pero útil: podía detenerse, llenar el tanque de diésel y seguir.

⛽ El Tesla empezó a coleccionar paradas

La diferencia apareció muy pronto. Cuando el Mercedes necesitó combustible por primera vez, la Cybertruck ya había tenido que detenerse tres veces para recargar.

El W116 tampoco tuvo precisamente un paseo por el parque. Una falla relacionada con la alineación provocó una pinchadura y, al llegar a un taller, el equipo descubrió que no tenían los parámetros necesarios para un automóvil de 1979. Tocó improvisar la reparación y perdieron cerca de tres horas.

Después de dos días y 3,500 kilómetros, el problema de la Cybertruck era mucho más evidente: cada carga le permitía recorrer unos 200 kilómetros. Para entonces acumulaba cerca de 23 paradas y unas 12 horas de espera. En una ruta pensada para avanzar prácticamente sin descanso, el tiempo estacionado comenzó a convertirse en un enemigo.

❄️ Alaska puso a prueba la tecnología

Tras cruzar hacia Canadá, el recorrido se volvió todavía más complicado. El Mercedes recibió adecuaciones para enfrentar las condiciones del norte, mientras la Cybertruck utilizó el último Supercharger disponible en la ruta.

Todavía había cargadores, pero necesitaban un adaptador específico que consiguieron gracias a otro propietario de Tesla. Además, esas estaciones estaban limitadas a 50 kW, por lo que las recargas comenzaron a tardar mucho más.

Y entonces apareció el frío. Con temperaturas de hasta -20 °C, las estaciones disponibles ya no podían entregar la energía suficiente para mantener el ritmo. El equipo llevaba incluso un generador diésel, pero apenas proporcionaba 7 kW. Con una batería de gran tamaño, cargarla a esa potencia requería demasiadas horas.

El Mercedes, mientras tanto, seguía avanzando. Su solución energética tenía una tecnología bastante menos sofisticada: encontrar combustible, llenar el tanque y continuar.

El desenlace tuvo algo de ironía automotriz. El Mercedes de 1979, con casi 300,000 kilómetros en el odómetro, sobrevivió a una pinchadura, una reparación improvisada y las condiciones del norte hasta llegar a la meta.

La Cybertruck no tuvo la misma suerte. Después de los problemas de carga, sus tripulantes tuvieron que pedir el auxilio de una grúa.

El experimento no demuestra que un motor diésel sea superior a un vehículo eléctrico ni que la Cybertruck no pueda recorrer grandes distancias. Fue una prueba específica, en una ruta extrema y con una infraestructura de carga limitada.

Pero dejó una imagen difícil de ignorar: mientras el vehículo futurista esperaba electricidad, el Mercedes que ya podía tener edad para estar jubilado siguió quemando diésel camino a Alaska.

Aquí, el enlace del video: https://www.youtube.com/watch?v=VKAoUd-bLEo&t=50s

Compartir

revolucionaguascalientes@gmail.com

No Comments

Leave A Comment