📊 CLAUDIA SHEINBAUM ENCABEZA EL RANKING DE PRESIDENTES MÁS POPULARES DE AMÉRICA LATINA EN MAYO DE 2026
La presidenta de México obtuvo un 67,8 por ciento de aprobación en la encuesta regional de CB Global Data, superando por apenas tres décimas al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, que alcanzó 67,5 por ciento. El tercer puesto fue para el mandatario de República Dominicana, Luis Abinader, con 60,2 por ciento.
La medición fue realizada entre el 5 y el 9 de mayo en 18 países de la región mediante encuestas online a 40 mil 459 personas mayores de 18 años. Las muestras nacionales oscilaron entre mil 988 y dos mil 674 casos por país, con un margen de error de hasta 2,2 por ciento y un nivel de confianza del 95 por ciento.
📈 LOS DIEZ MEJOR EVALUADOS DE LA REGIÓN
Sheinbaum quedó en la cima del ranking luego de bajar dos puntos respecto a la medición anterior, cuando tenía 69,8 por ciento. Bukele también registró una leve caída desde el 70,1 por ciento de marzo.
El podio lo completó Abinader con 60,2 por ciento. Detrás de los tres primeros se ubicaron Rodrigo Paz, de Bolivia, con 55,6 por ciento, y Laura F. Delgado, de Costa Rica, con 52,7 por ciento.
En la mitad de la tabla aparecen Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, con 49,5 por ciento; Daniel Ortega, de Nicaragua, con 48,5 por ciento; Santiago Peña, de Paraguay, con 46,6 por ciento; José Antonio Kast, de Chile, con 43,4 por ciento; y Nasry Asfura, de Honduras, con 41,9 por ciento.
📉 LOS TRES PEOR EVALUADOS: PERÚ, VENEZUELA Y ARGENTINA
En el otro extremo del ranking, el presidente peruano José María Balcázar ocupó el último lugar de la tabla con apenas 20,5 por ciento de aprobación. La jefa del régimen de Venezuela, Delcy Rodríguez, apareció penúltima con 24,1 por ciento y sufrió la mayor caída mensual del ranking, con un retroceso de 3,4 puntos porcentuales.
El presidente argentino Javier Milei quedó en el puesto 16 de 18 mandatarios evaluados, con una aprobación de 34,8 por ciento. El relevamiento mostró un escenario regional dividido entre liderazgos que consolidan apoyo interno y gobiernos que enfrentan niveles crecientes de rechazo ciudadano por conflictos internos, crisis económicas o polarización política.
