Estados Unidos anuncia nuevas sanciones contra países que comercien petróleo con Cuba
La decisión se produce en un contexto de crecientes tensiones diplomáticas entre Washington y el gobierno cubano encabezado por Miguel Díaz-Canel, intensificadas durante los últimos días. De acuerdo con el comunicado oficial, la medida busca salvaguardar la seguridad nacional y los intereses de política exterior de Estados Unidos frente a lo que la administración califica como acciones hostiles del régimen cubano.
La orden establece un nuevo esquema arancelario que permitirá imponer gravámenes adicionales a las importaciones provenientes de cualquier nación que, de manera directa o indirecta, provea crudo a la isla. Para su implementación, el documento faculta al secretario de Estado y al secretario de Comercio a emitir regulaciones, lineamientos y adoptar las acciones necesarias para poner en marcha el sistema.
Asimismo, se contempla la posibilidad de modificar la Orden Ejecutiva si Cuba o los países involucrados adoptan medidas que, a juicio del gobierno estadounidense, contribuyan a reducir la amenaza percibida o se alineen con los objetivos estratégicos de Washington.
En paralelo, la Casa Blanca señaló que estas acciones forman parte de una estrategia más amplia para responsabilizar al gobierno cubano por su presunto respaldo a actores hostiles, así como por su papel en actividades que, según Estados Unidos, fomentan el terrorismo y la inestabilidad en la región.
La administración de Trump sostiene que Cuba alberga la mayor instalación de inteligencia de señales de Rusia fuera de su territorio, utilizada para la recopilación de información sensible relacionada con la seguridad nacional estadounidense. Además, acusa al gobierno cubano de ofrecer refugio a organizaciones consideradas terroristas, como Hezbolá y Hamás, y de colaborar con adversarios en el hemisferio occidental, debilitando las sanciones internacionales y la estabilidad regional.
Washington también denunció violaciones sistemáticas a los derechos humanos en la isla, incluyendo la persecución y tortura de opositores políticos, la restricción de libertades fundamentales y el uso de la crisis social y económica en beneficio de la élite gobernante, además de la promoción de su ideología en otros países de la región.
