La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como cuestionable la decisión del gobierno de Estados Unidos de procesar a Raúl Castro por un hecho ocurrido “hace tres décadas”.
Subrayó que el intervencionismo estadounidense en asuntos de otras naciones no es un hecho reciente, sino una práctica recurrente a lo largo de muchos años. “¿Qué sentido tiene acusar a alguien por algo que sucedió hace 30 años?”, señaló.
Al reafirmar la postura mexicana a favor de la autodeterminación de los pueblos, también criticó las intenciones injerencistas en la política de Bolivia y los señalamientos contra el expresidente Evo Morales. Destacó que Morales fue el mandatario con mejores resultados en la historia reciente de ese país: redujo la pobreza y la desigualdad, elevó el nivel de vida de la mayoría de los bolivianos y logró un mayor control de sus recursos naturales, entre otros avances.