⛰️ CHOLULA: EL IMPONENTE CERRO HECHO A MANO QUE ES LA PIRÁMIDE MÁS GRANDE DEL MUNDO
La Gran Pirámide de Cholula, en el estado de Puebla, es la pirámide más grande del mundo por volumen. Con 4.45 millones de metros cúbicos y una base de 450 por 450 metros, el Libro Guinness de los Récords la reconoce como el monumento más grande jamás construido por el ser humano. Supera en volumen a la Pirámide de Keops en Egipto, que alcanza apenas 2.5 millones de metros cúbicos.
La estructura se alza 66 metros sobre la llanura, una altura similar a la Pirámide del Sol en Teotihuacán. Pero su base cuadruplica la de la Gran Pirámide de Giza. La confusión con un cerro natural tiene siglos de antigüedad. Cuando Hernán Cortés llegó a Puebla en 1519, la estructura ya estaba cubierta de vegetación y la tomó por una montaña. Su nombre en náhuatl lo dice todo: Tlachihualtépetl, que significa «cerro hecho a mano».
🏛️ MIL AÑOS DE CONSTRUCCIÓN SUPUESTA
La pirámide no fue levantada de una sola vez. Su origen se remonta aproximadamente al año 300 antes de nuestra era, y su edificación se prolongó durante casi mil años, hasta el siglo nueve de nuestra era. Cada cultura dominante que habitó la región construyó su propio centro ceremonial encima del anterior, sin destruirlo. Ese proceso de superposición se repitió entre seis y siete veces.
El material principal fue el adobe, con revestimientos de roca volcánica y acabados de estuco. Se calcula que la obra requirió alrededor de 100 millones de ladrillos de adobe. Las culturas vinculadas a Teotihuacán dejaron su huella en las primeras etapas. Más tarde intervinieron grupos olmeca-xicalanca y toltecas. Se estima que el complejo urbano llegó a albergar cerca de 100 mil habitantes hacia el año 200 de nuestra era.
⛪ LA IGLESIA EN LA CIMA Y LOS TÚNELES REABIERTOS
Los españoles ordenaron levantar una iglesia en su cima. En 1594 se erigió el Santuario de Nuestra Señora de los Remedios, cuyas cúpulas amarillas sobre el templo prehispánico se convirtieron en una de las postales más reconocidas de México.
De los 8 kilómetros de túneles excavados en el interior, solo 800 metros están habilitados para el público. Esos pasadizos permanecieron cerrados desde el inicio de la pandemia en 2020 y reabrieron en marzo de 2026. La inversión total rondó los 8 millones de pesos. El recorrido expone los muros de adobe originales y las distintas etapas constructivas. Los pasillos miden aproximadamente 1.20 metros de ancho con techos bajos, por lo que el INAH advierte que la experiencia no es apta para personas con claustrofobia.
