🐑 EL EXPERIMENTO MÁS EXTRAÑO DE LOS ALPES: UNA MANTA DE LANA PARA FRENAR EL DESHIELO
Lo que parece una escena imposible ocurrió este verano en los Alpes suizos: un grupo de estudiantes cubrió una parte de un glaciar con lana de oveja para comprobar si este material natural podía ayudar a frenar el deshielo.
El experimento, llamado Keep It Wool, busca encontrar una alternativa biodegradable a las cubiertas sintéticas que actualmente se colocan sobre algunas zonas de los glaciares durante el verano. La razón es simple: los geotextiles de poliéster o polipropileno ayudan a conservar nieve y hielo, pero pueden desprender fibras que terminan siendo arrastradas por el agua de deshielo.
El problema que intenta resolver el proyecto es cada vez más urgente. Durante las últimas dos décadas, Suiza ha perdido alrededor de 40% de la masa total de sus glaciares y cerca de mil pequeños glaciares han desaparecido por completo.
🐑 Una manta de lana en medio de los Alpes
La prueba comenzó el 22 de junio de 2026 en Glacier 3000, donde fueron instalados dos prototipos fabricados con lana suiza. Cada uno cubrió 100 metros cuadrados, para una superficie total de 200 metros cuadrados.
Las dos mantas tenían diferentes densidades: una de 400 gramos por metro cuadrado y otra de 750. Junto a ellas se colocó una cubierta geotextil convencional para comparar su comportamiento bajo las mismas condiciones.
Las mediciones se realizan cada dos semanas para determinar cuánto se derrite la nieve y el hielo debajo de cada material, además de observar cómo resiste la lana el viento, la lluvia y las condiciones extremas de la alta montaña.
Los estudios previos sobre geotextiles indican que estas cubiertas pueden reducir entre 50% y 70% el deshielo debajo de la superficie protegida. Las primeras observaciones del experimento con lana muestran diferencias limitadas frente a las soluciones sintéticas, aunque los resultados todavía son preliminares.
La lana tiene varias características que despertaron el interés de los investigadores. Es natural, renovable, biodegradable y posee propiedades aislantes. Además, puede convertirse en una alternativa para aprovechar un recurso que actualmente tiene poco valor comercial en Suiza.
En el país, las ovejas suelen criarse principalmente por su carne, leche o para mantener determinados paisajes. Como consecuencia, una parte importante de la lana producida carece de mercado y puede terminar siendo incinerada o convertida en composta.
🔥 La lana no puede salvar a los glaciares
El experimento no pretende convertirse en una solución al cambio climático. De hecho, los propios responsables del proyecto reconocen que proteger superficies de hielo con mantas sólo puede servir para aplicaciones muy específicas.
Actualmente, los geotextiles cubren apenas alrededor de 0.02% de la superficie de los glaciares suizos y permiten conservar aproximadamente 300 mil metros cúbicos de nieve cada año. La cifra resulta mínima frente a los cerca de mil millones de metros cúbicos de hielo que se pierden anualmente.
Cubrir una superficie suficientemente grande como para modificar de manera significativa el retroceso de los glaciares requeriría además inversiones superiores a mil 500 millones de dólares.
Por eso, la lana no aparece como una forma de detener la desaparición de los glaciares, sino como una posible alternativa para reducir el impacto ambiental de las medidas temporales de protección que ya se utilizan.
El siguiente desafío será comprobar cuánto tiempo puede resistir el material en la montaña, cómo se comporta después de varias temporadas y cuál es su impacto ambiental durante todo su ciclo de vida.
La imagen de un glaciar cubierto con lana puede parecer extravagante. Pero detrás de ella existe una pregunta concreta: si algunas zonas de hielo necesitan protección temporal, ¿por qué no utilizar un material natural y local en lugar de plástico?
