LA GUERRA RECONFIGURA EL MERCADO DE GAS NATURAL LICUADO Y ACELERA LA BÚSQUEDA DE NUEVOS PROVEEDORES
La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán comenzó a cambiar la estrategia mundial del mercado de gas natural licuado. Importadores, comercializadoras y productores aceleran la diversificación de proveedores y rutas para reducir la dependencia de Medio Oriente, región golpeada por el impacto sobre las exportaciones del Golfo. El tema dominó la conferencia Gastech de la semana pasada.
ASIA BUSCA ALTERNATIVAS
La tailandesa PTT explora suministros de Omán, América del Norte y África Occidental, y firmó un contrato de largo plazo con la noruega Equinor. Bangladesh, antes dependiente de Qatar, evalúa cargamentos de Indonesia, Australia y China. PetroChina y la india GAIL salieron al mercado spot con precios más altos.
LA PÉRDIDA DE OFERTA FUE MENOR A LA PREVISTA
Tom Summers, vicepresidente de Shell, señaló que pese a la pérdida de 36 millones de toneladas métricas de suministro de Medio Oriente, las nuevas capacidades dejaron una pérdida neta de unos 5 millones de toneladas este año, entre 1% y 1.5% del suministro mundial. La incorporación anual de 70 a 80 metaneros aporta flexibilidad logística.
ARGENTINA GANA VISIBILIDAD
Los precios elevados y la necesidad de diversificar mejoraron las perspectivas para proyectos en Argentina, Timor Oriental y Tanzania. El país avanza en Vaca Muerta y en iniciativas para exportar gas natural licuado desde la costa atlántica, con Argentina LNG como proyecto principal.
LAS PETROLERAS CAMBIAN SU ESTRATEGIA
Takayuki Ueda, director de la japonesa Inpex, afirmó que las empresas se centran en la resiliencia y diversificación de cartera y en la seguridad de la cadena de suministro. Inpex prioriza el yacimiento Abadi, en Indonesia, con decisión final de inversión prevista para mediados de 2027, y evalúa expandirse en Estados Unidos y Brasil.
Sue-Ern Tan, directora del centro de cooperación regional de la Agencia Internacional de Energía en Singapur, afirmó que muchos gobiernos piensan no solo en diversificar proveedores, sino también rutas de suministro. La búsqueda de alternativas podría beneficiar a proyectos fuera de Estados Unidos y Qatar, que concentran gran parte de la nueva capacidad mundial prevista.
