Sube a 3 mil 899 la cifra de muertos por los terremotos en Venezuela
El informe, presentado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, mantiene en 16 mil 740 el número de personas lesionadas, mientras que 17 mil 907 habitantes continúan sin viviendaa causa de los daños ocasionados por los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 registrados con pocos minutos de diferencia.
Las autoridades informaron además que 6 mil 462 personas han sido rescatadas y que 86 mil 794 familias han recibido algún tipo de apoyo gubernamental desde que ocurrió la emergencia. En tanto, 16 mil 892 personas permanecen alojadas en 89 campamentos temporales habilitados por el Estado.
En materia de infraestructura, el reporte señala que 856 edificios presentan afectaciones, de los cuales 190 colapsaron por completo, lo que ha complicado las labores de recuperación y el regreso de miles de familias a sus hogares.
La ayuda internacional también continúa llegando al país. La Embajada de Estados Unidos en Venezuela informó que más de 30 mil personas han recibido artículos de primera necesidad enviados por ese país. Los insumos fueron entregados por funcionarios estadounidenses a través de la organización humanitaria Global Empowerment Mission, como parte de los esfuerzos para atender a las comunidades afectadas.
Por su parte, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió que la respuesta sanitaria ha entrado en una nueva fase crítica, enfocada en mantener la atención médica y avanzar en la recuperación temprana de las zonas devastadas.
El organismo explicó que hasta ahora ha movilizado 9 millones de dólares, aunque estima que serán necesarios 24 millones de dólares para cubrir las necesidades más urgentes derivadas de la emergencia.
El director de la OPS, Jarbas Barbosa, alertó que, tras desastres de esta magnitud, los principales riesgos suelen surgir por la interrupción de los servicios de salud, el hacinamiento en refugios temporales, la falta de acceso a agua potable y las dificultades para mantener los programas de vacunación, factores que podrían agravar la situación humanitaria si no se garantiza una respuesta sostenida en las próximas semanas.
