EL TEMAZCAL ANCESTRAL SE FUSIONA CON EL MÉTODO WIM HOF Y CONQUISTA MÉXICO
- CDMX, Valle de Bravo, Tulum y Riviera Maya lideran la tendencia que mezcla tradición mexica con terapia de frío para cuerpo y mente
Lloran, tiemblan, ríen y salen abrazados. No es un reto viral. En centros de bienestar de Querétaro, CDMX, Valle de Bravo, Tulum y la Riviera Maya se está popularizando una práctica que combina dos extremos: el temazcal ancestral y la inmersión en hielo del Método Wim Hof. Fuego y hielo, en una sola sesión.
La experiencia dura entre 2 y 3 horas. No es «fácil», advierten los guías. Pero cada vez más mexicanos la buscan para desinflamar el cuerpo, calmar la ansiedad y «sudar lo que ya no sirve».
¿CÓMO ES LA EXPERIENCIA? FUEGO, RESPIRACIÓN Y HIELO
La sesión se divide en dos partes clave:
1. El Temazcal: volver al vientre de la Madre Tierra
Es el baño de vapor prehispánico mexica y maya. Los participantes entran a una cúpula de barro o lona. Adentro, piedras volcánicas al rojo vivo se riegan con agua e infusiones de romero, eucalipto y copal.
Con 40-50°C y 100% de humedad, un guía o «temazcalero» dirige cantos, tambor y momentos de introspección. La sesión dura 1 a 2 horas en rondas. En la cosmovisión, el objetivo es limpiar cuerpo, mente y espíritu.
2. Inmersión en hielo: el choque del Método Wim Hof
Al salir, en lugar de ir al río, los participantes pasan directo a tinas individuales con agua y hielo a 2-4°C.
Antes, aplican la técnica de respiración de Wim Hof: respiraciones profundas y retenciones para controlar el sistema nervioso y entrar al frío de forma consciente. El contraste térmico es inmediato: de 50°C a 3°C en 10 segundos.
¿POR QUÉ LA GENTE TERMINA LLORANDO?
No es solo por el frío o el calor. Ocurren tres cosas a la vez, explican terapeutas:
1. Lo físico: El choque térmico genera un «shock hormonal». El cuerpo libera adrenalina, dopamina y endorfinas. Se activa el sistema nervioso parasimpático.
2. Lo mental: La respiración de Wim Hof induce estados de mayor presencia. «Baja el ruido mental» y muchas personas acceden a emociones o memorias guardadas.
3. Lo espiritual: En el temazcal ya se llora desde hace 3000 años. Es catarsis. El calor, la oscuridad, los cantos y el encierro hacen que «baje la guardia». Sumar el hielo obliga al cuerpo a estar 100% en el presente, sin escapar.
¿PARA QUÉ SE USA? DEL DEPORTE A LA SALUD MENTAL
Aunque inició como ritual, hoy se usa con fines terapéuticos:
– Regular el sistema nervioso: Ansiedad, depresión y estrés post-traumático
– Dolor crónico e inflamación: Por eso lo adoptan deportistas y personas con fibromialgia. El frío provoca vasoconstricción que baja la inflamación muscular.
– Procesos emocionales: Duelo, rupturas y adicciones.
– Conexión: «Sentir que estás vivo». Muchos salen con una sensación de euforia y conexión grupal.
La fórmula que más se repite en los centros mexicanos es: 11 a 15 minutos a 11-15°C en las tinas de hielo, complementado con sauna y respiración.
NO ES NUEVO: DE GRECIA Y RUSIA AL WELLNESS MEXICANO
La inmersión en frío tiene siglos.
– En la Antigüedad: Atletas y guerreros de la antigua Grecia y Roma ya usaban agua helada para recuperar el vigor.
– En Rusia, Ucrania, Bulgaria y otros países ortodoxos: Es tradición cultural. Durante la Epifanía ortodoxa (Bautismo de Cristo) el 18-19 de enero, miles se meten a agujeros en el hielo. La gente se mete 3 veces al agua helada, en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Dicen que el agua está “sagrada” ese día y que purifica cuerpo y alma, además de dar salud para todo el año. Es voluntario, pero miles lo hacen aunque haya -20°C. Después salen, se secan rápido y toman té caliente. Aproximadamente desde la Edad Media, con raíces de hace más de 1000 años.
EL BOOM MODERNO VIENE DE DOS LADOS
Los deportistas que la usan para recuperación muscular, y Wim Hof «El Hombre de Hielo», el atleta holandés que sistematizó la combinación de frío + respiración + enfoque mental.
Esa mezcla llegó a México y se fusionó con el temazcal. Hoy celebridades internacionales como David Beckham y Lady Gaga han mostrado en redes sus baños de hielo para recuperación y bienestar, lo que impulsó la tendencia entre deportistas y público general en México.
OJO: NO ES PARA TODOS
Especialistas advierten que está contraindicado en personas con problemas cardiovasculares, presión alta, embarazo o que tomen medicación fuerte como opioides.
«No se debe hacer solo», insisten. Un buen centro debe tener temazcalero tradicional e instructor certificado en Método Wim Hof. El frío sin respiración es peligroso y el calor sin hidratación también. Por eso la experiencia siempre es «acompañada».
Clubes como Tērmique, El Club del Hielo y Casa Koti en CDMX ya ofrecen paquetes completos de sauna + hielo, mientras en pueblos mágicos los centros holísticos como Casa Gayatri en Tequisquiapan integran al temazcalero con el instructor de frío.
En resumen: es una práctica viejísima que se modernizó. Lo que empezó en Grecia y se normalizó en Rusia, hoy en México encuentra su versión más profunda: cuerpo + mente + ritual. El temazcal te abre emocionalmente y el hielo te ancla al presente.
