YOUTUBE YA TIENE SU NUEVO NEGOCIO: COMPRAN CANALES Y LOS CONVIERTEN EN MÁQUINAS DE DINERO 💰📱

La economía de los creadores está cambiando. Electrify Video Partners, una empresa británica, encontró una fórmula para convertir canales populares de YouTube en negocios que puedan sobrevivir incluso cuando sus creadores dejen de aparecer frente a la cámara.

💰 La apuesta: comprar canales y hacerlos crecer

Fundada en Londres en 2021, Electrify adquiere participaciones mayoritarias en canales consolidados de YouTube y después invierte dinero, personal y estructura para hacerlos crecer. Su objetivo es reducir uno de los mayores riesgos para los inversionistas: que todo dependa de una sola persona.

La empresa ya incorporó al menos nueve canales a su cartera y ha conseguido cerca de 185 millones de dólares de firmas de capital privado. Actualmente emplea a más de 120 personas entre sus distintas marcas.

Uno de sus mayores éxitos es Veritasium, canal de divulgación científica creado por Derek Muller, que suma 21 millones de suscriptores y más de 4 mil millones de reproducciones.

Electrify adquirió 80% de Veritasium en 2023. Desde entonces, el equipo pasó de cuatro a 34 empleados y el canal comenzó a producir contenidos más ambiciosos y extensos.

Muller explicó que precisamente buscaba quitarse de encima tareas como contrataciones, impuestos y administración para concentrarse en lo que realmente quería hacer: videos.

La estrategia también busca generar dinero más allá de YouTube. Veritasium lanzó en 2025 el juego de mesa Elements of Truth, que consiguió más de un millón de dólares en Kickstarter durante su primera semana.

🚀 Del influencer a una marca que puede sobrevivirle

Electrify apuesta principalmente por canales especializados en ciencia, astronomía, programación, aviación, Lego y otros temas capaces de mantener su interés durante años.

La idea es sencilla: un video sobre Plutón o los agujeros negros puede seguir siendo atractivo mucho después de su publicación, mientras que un contenido basado en una tendencia puede desaparecer rápidamente.

Otro ejemplo es Astrum, dedicado a la astronomía. Su creador, Alex McColgan, se alejó de buena parte de las tareas de producción. Ahora un equipo desarrolla las ideas, redacta los guiones, edita los videos y verifica los datos, mientras McColgan conserva su participación como narrador.

El modelo ha impulsado los ingresos de Electrify. Sus reportes indican que aumentaron cinco veces en dos años hasta alcanzar unos 30 millones de dólares en 2025, aunque la empresa terminó ese año con pérdidas y una deuda de 40 millones de dólares.

El negocio, sin embargo, enfrenta críticas. Algunos creadores temen que la llegada del capital privado termine limitando la libertad para abordar temas polémicos y convierta a YouTube en un espacio cada vez más pensado para atraer grandes patrocinadores.

Electrify defiende justamente lo contrario: asegura que busca contenidos seguros para las marcas, con audiencias fieles y potencial para generar ingresos durante años.

La apuesta es convertir al creador en algo más que una persona frente a una cámara: construir una marca capaz de seguir funcionando aunque algún día esa persona decida apagarla.

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revolucionaguascalientes@gmail.com

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