🐄 LA PELÍCULA MÁS MALA DEL MUNDO SE VUELVE FENÓMENO EN CHINA: DOS PERSONAS, CINCO AÑOS, 4,000 PESOS Y UN ÉXITO QUE NADIE ESPERABA

Hay películas malas, y luego está Niu Lai, una animación china tan rudimentaria que Internet la calificó como «peor que la IA». Hecha por dos personas —madre e hijo— con un presupuesto que apenas alcanza para unas cuantas pizzas (entre 47 y 1,600 yuanes, unos 4,000 pesos mexicanos en la estimación más alta), la cinta pasó de recaudar 7,700 yuanes en sus primeros nueve días a superar los 14.9 millones de yuanes, todo porque la gente quería comprobar con sus propios ojos qué tan mala era. Y vaya que lo es. Pero en un giro que solo Internet puede orquestar, lo que parecía su mayor debilidad —una animación tan tosca que los personajes parecen atravesarse entre sí— se convirtió en su mayor atractivo.

🎬 Una historia de amor, un ternero y una alondra (y una animación que duele)

Niu Lai —que se traduce como «Aquí viene el buey»— cuenta la historia de un ternero recién nacido y una alondra cuya relación se desarrolla a lo largo de una secuencia de sueños abstractos. Pero la trama es lo de menos. La animación es tan rudimentaria que los movimientos de los personajes parecen más un accidente que una decisión artística. La prensa china la describió como «rígida, defectuosa y poco pulida». En redes sociales, algunos usuarios fueron aún más crueles: «Es peor que una animación hecha con inteligencia artificial». Y ahí está la ironía. En 2026, cuando la IA puede generar imágenes y videos con solo un clic, esta película hecha a mano —con todas sus imperfecciones— logró lo que ninguna herramienta tecnológica puede garantizar: hacer que la gente quisiera verla.

📈 De 7,700 yuanes a 14.9 millones: el poder de la curiosidad y los memes

La película se estrenó el 5 de agosto en 245 salas, pero prácticamente no tuvo promoción: ni tráiler, ni gira de prensa, ni carteles suficientes (los cines tuvieron que dibujarlos a mano). En sus primeros nueve días, apenas 236 personas compraron un boleto. Pero entonces Internet hizo lo suyo. Fragmentos de la película comenzaron a circular, acompañados de críticas despiadadas y memes. La pregunta que nadie pudo resistir fue: «¿Realmente es tan mala?». Y la única forma de comprobarlo era ir al cine. Entre el 14 y el 15 de agosto, las funciones diarias pasaron de 21 a 359. Los cines que prácticamente habían dejado de proyectarla comenzaron a necesitar más pantallas. La recaudación se disparó a 5.26 millones de yuanes, luego a 10 millones, y finalmente superó los 14.9 millones. Un experto de la industria lo resumió así: «La película es mala en todos los aspectos imaginables, pero irónicamente, eso es exactamente lo que despertó la curiosidad del público».

🕰️ Cinco años, dos personas y un fenómeno que nadie planeó

Detrás de esta rareza están Xin Yumeng (director) y Sun Lifang (guionista), quienes también son los únicos actores de voz y productores. Son madre e hijo, y tardaron cinco años en completar los 86 minutos de la película. El distribuidor confesó que le aconsejaron no estrenarla por su calidad, pero lo hizo porque era amigo del director. Y aunque la película parece un desastre, algunos espectadores encontraron en ella un valor inesperado: en una era dominada por la IA, este esfuerzo artesanal —por más tosco que sea— podría ser visto como un gesto de autenticidad. Un usuario de Douban escribió: «En una era donde la IA es tan popular, ¿el equipo creativo eligió un estilo visual hecho a mano, algo tosco, para transmitir una sensación de ‘regreso a uno mismo’?». Sea como fuere, Niu Lai ya está en los libros de historia del cine chino. No por su calidad, sino porque convirtió su mayor defecto en su principal virtud. Y si algo nos enseña esta historia es que, a veces, ser malo puede ser el mejor marketing.

Compartir

revolucionaguascalientes@gmail.com

No Comments

Leave A Comment