Ampelmann, el hombrecito del semáforo más famoso del mundo
Todo empezó en Berlín, allá por la década del 60. El primer hombrecito del semáforo se llamó Ampelman y surgió con la premisa de que tenga un lenguaje gestual fácilmente comprendido por todos. En rojo, con los brazos extendidos, parece detenido; en verde, el hombrecito
